domingo, 31 de octubre de 2010

Mundos, de Joe Haldeman ****

En 2084 casi medio millón de humanos han huido de la polución y la super-población y viven en asteroides huecos encima de la Tierra. Para Marianne O’Hara, que nació y vive en Nueva Nueva York, uno de los muchos mundos orbitales, la posibilidad de asistir a la universidad en el planeta madre es al mismo tiempo aterradora y estimulante. Deja un clima de amor libre, de familias organizadas en matrimonios de tres miembros llamados «triunos», sin armas ni riqueza privadas, para viajar a la vieja Nueva York. Pero las cosas son muy distintas abajo. Proliferan la violencia, el malestar y el fanatismo político, y mezclarse con la gente equivocada puede tener consecuencias serias y siniestras... capaces incluso de destruir los Mundos.

www.lafactoriadeideas.es

Me encanta Haldeman. La saga de la Guerra Inerminable me parece imprescindible. Así que cuando de la mano de La Factoría de las Ideas me puedo iniciar en una nueva saga de esta autor, pues me siento feliz. Eso supone el problema de que llegada la hora de sopesar las bondades y defectos del libro, sea demasiado complaciente. Y ese pensamiento tal vez suponga el problema de querer compensar esa afinidad inicial con una excesiva rigurosidad, siendo injusto con el libro. El caso es que el libro me ha gustado mucho, aunque no es tan bueno como podría esperarse de este autor. O bien, es un libro bastante bueno, llego de pequeñas genialidades, pero que tampoco destacaría especialmente si no fuera por la promesa de grandes cosas que encierra.

La sociedad en la que vive la joven O'Hara me parece de las más sinceras con el curso de la historia que se han escrito. Es cierto que es en exceso fantástica, y que tiene el lastre de 20 años de historia a su espalda, pero la sensación de realismo plausible es tremenda. Ya me pasó con La Guerra Interminable. Haldeman tiene un talento muy peculiar para crear universos factibles. Por eso, aunque la trama de la historia es un tanto artificial y ligera (un golpe de estado planetario orquestado por una sociedad secreta) se engrana bien en el escenario general. A través de las vivencias de O'Hara descubriremos una trama que bien podría desarrollarse en el Washington actual. en sí esa historia no es nada especial, pero la escala a la que lo maneja Haldeman le confiere un nuevo matiz que la hace especial. La trama en sí tampoco engancha demasiado, al menos hasta los últimos compases del libro, donde Haldeman se vale de recursos narrativo un tanto tramposos (capítulos muy cortos con cliffhanger). Es al involucrar personalmente a su protagonista cunado el autor consigue que el lector lea compulsivamente una página tras otra. La simpatía que en el lector despierta O'Hara es enorme. A pesar de todas sus particularidades y de los especial de su entorno, la sensación de normalidad, de realismo, es inevitable. Y eso es todo éxito si tenemos en cuenta las diferencias culturales de nuestro mundo y el creado para O'Hara. Seguramente ese sea el secreto de Haldeman: con un escenario sólido y un protagonista verídico, puede contarnos lo que sea, por muy fantástico que sea, ya que será el lector quien dote de realidad a lo que asa página tras página.

Las dos únicas pegas que se le pueden poner al libro son, aunque importantes, perdonables si tenemos en cuenta la calidad del libro y los precedentes del autor. Por un lado, la novela pierde un poco el ritmo llegando al final, ya que deja el camino preparado para su continuación (Mundos Aparte). Por otro lado, esa última parte del libro me parece tan apresurado y traicionero (por aquello de plantear nuevas e interesantes situaciones, giros inesperados que sólo podrán explicarse en otro libro posterior) que incluso me invita a pensar que esas páginas podrían haber sido redactadas por otra persona. Esa sensación seguro que tiene que ver con la frustración que supone, como lector que la historia que tanto te está gustando continúa en otro libro y que eso supone esperar a su publicación.
Afortunadamente, siendo libros publicados originalmente hace treinta años no supone un gran problema, pero aún así... La frustración está ahí.


Mundos es un titulazo. Una historia futurista de conspiraciones que enganchará a todo aquel que empiece a leerlo. Será difícil no enamorarse, aunque sólo sea un poco, de su protagonista.

3 comentarios:

Kelemvor dijo...

Totalmente de acuerdo contigo en lo del final. Me pareció todo demasiado repentino e inesperado, pero en resumen me pareció un libro muy entretenido. Yo nunca había leído nada de este autor, y por lo que dices tiene libros mucho mejores, de modo que tendré que echarle un vistazo a lo de la Guerra Interminable.

Un saludo!!

Chemari-Wan dijo...

La Guerra Interminable es unn clásico del género a la altura de Brigadas del Espacio. Y verás como en poco tiempo se pone de moda, porque Ridely Scott lo tienene en mente para hacer una nueva peli (se habla de que será su película de despedida).

Gracias por la visita!

Juan RRR dijo...

¿Esta nueva edición de Mundos tiene alguna diferencia de la vieja Ultramar o es lo misma?

Hablando de Guerra y la posible película, justamente en un foro (creo que en Boing-Boing)uno de los foreros comentaba "¿es necesaria otra película de Vietnam?" :)

Saludos

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