La vida de un huérfano suele ser dura y breve en Camorr. Sin embargo, con su rápida inteligencia y su innato talento para el robo, Locke Lamora ha evitado la muerte y la esclavitud, para caer en manos de un sacerdote ciego —que ni es sacerdote ni ciego— que transmitirá sus extraordinarias habilidades a su «familia» de huérfanos: los Caballeros Bastardos. Pronto no estará a salvo la riqueza de ningún noble de Camorr, los dominios de Locke, una ciudad de canales, palacios y templos, construida sobre las ruinas de una raza desaparecida. Pero un oscuro personaje acecha y amenaza con desencadenar una guerra por el control de los bajos fondos de la ciudad. Atrapados en un juego mortal, el ingenio y la lealtad de Locke y sus amigos serán sometidos a prueba en su lucha por la vida…Estas aventuras de Locke Lamora resultan aventuras. Aventuras de las de antes, de saltar de una situación a otra sin respiro, de tenerlo todo perdido y pasar a tenerlo todo peor. De la sartén, al fuego. Y de grandes personajes. Y de amigos. Y de amor. Y de “fortuna y gloria”. Los libros de Lamora os van a encantar.
Las desventuras de un huérfano que deben aprender a robar para sobrevivir en los canales de una peligrosa ciudad sirve de marco para presentar los personajes. Personajes complejos, carismáticos, tridimensionales. Y llenos de misterios. De estos primeros años de desventuras y aprendizaje pasaremos una madurez llena de aventuras y de atrevimiento: Locke Lamora se ha convertido en un magnífico ladrón, pero el aspira a más: lo suyo no es robar de los bolsillos de los paseantes. Él es un maestro del engaño. Y quiere un reto. A partir de aquí veremos cómo se prepara un golpe maestro, la planificación de un gran golpe.
Es genial ver cómo un escritor le coge el pulso a su propia creación sin tener que ayudarse de muletas, sin mirarse en el espejo de otros autores ni hacer veladas referencias a otras obras. Scott Lynch escribe con maestría un mundo original y rico. Está lleno de callejones oscuros, de barrios peligrosos y de gente de lo más sospechosa. Y el autor lanza a sus protagonistas de una situación peliaguda a otra todavía más espeluznante. Y lo hace con un sentido de la acción y de la aventura de lo más clásico, sin recrearse en detalles sórdidos pero sin perder ni un ápice la sensación de peligro o de violencia.
Mientras leía los dos libros no dejaba de pensar en Indiana Jones, en Piratas del Caribe, en películas mucho más antiguas, con piratas, bandidos del bosque, duelos a espada, y actores acróbatas de sonrisa torcida y réplica sarcástica. En el primer libro (Las Mentiras de Locke Lamora) Lynch presenta Locke y sus amigos, su mundo y sus aspiraciones y, tras muchas peripecias, le pone en una posición muy interesante. Sabes que ha nacido un personaje que recordarás durante años, y no puedes dejar de preguntarte en qué nuevas aventuras se embarcará. Locke parece dispuesto, y capaz, de todo. El segundo libro (Mares de Sangre bajo Cielos Rojos) cuenta la primera gran aventura de Locke: un gran golpe a un casino. Si a una de aquellas estupendas pelis de aventuras, le sumamos otra de aquellas pelis de atracos donde la planificación del golpe y su ejecución se convierten en otro personaje más, con personalidad propia y complejos giros, tendrás un libro de lo más interesante. Y desde luego, es interesante ver en qué posición deja a nuestro querido Lamora para encarar próximos títulos.
Escrito con maestría, divertido, arriesgado, inteligente, carismático… Hablo tanto de Locke Lamora como de los dos libros que protagoniza. Imprescindibles.
