miércoles, 15 de diciembre de 2010

Tierra de Cometas, de Keith Roberts ****

Todos vivimos bajo las cometas.
Cada día, a lo largo de todas las fronteras del Reino, las cometas vuelan para protegerlo del regreso de los demonios. Tras la cometa piloto se lanzan los conos y elevadores, que sostienen el cesto donde los aeronautas, armados con pistolas y libros sagrados, hacen su guardia. Pues ésta es la doctrina de la Iglesia Variante, espina dorsal de la sociedad surgida tras la catástrofe: que los demonios vuelan por el aire y tienen forma de pez, plateados y con aletas, y que de la misma manera que Dios salvó al Reino en su infinita sabiduría, sólo la vigilancia constante impedirá que las Malas Tierras que lo rodean arrojen sobre él su aliento mortífero y los demonios terminen su labor de destrucción. 

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No conocía a Keith Roberts. De vez en cuando me tropezaba con su nombre, y pensaba “tengo que leer algo de este tío”. Así, tras muchas visitas a muchas librerías sin dar con él, gracias a los poderes de la Fuerza, he podido conseguir este libro. Y no era lo que me esperaba. Imaginaba que sería una aventura fantástica, con ciertos toques de steampunk. Una lectura agradable salpicada de ideas estupendas. Y es eso y mucho más. Porque Tierra de Cometas es la historia de un chico que quiere ser aeronauta. Es la historia de una civilización que vivie con miedo a lo desconocido. Una cultura que vive encerrada dentro de sus propias murallas. Una historia tan válida para el mundo de hoy como el de hace veinticinco años, cuando el libro fue escrito.
Todo lo que pueda decir de este libro es bueno: la historia es atractiva, la trama sólida, los personajes carismáticos y cercanos. Todo fluye con naturalidad y es divertido de leer. Es un libro con premios literarios a la espalda y que afianza la trayectoria de un autor hoy ya consagrado. Todo eso ya lo sabrás, todo eso ya lo has podido leer por ahí- Todo es ya lo pone en la solapa del libro. Yo te voy a decir otra cosa, y puede parecer contradictoria con lo que he escrito un poco más arriba, pero es una realidad. A mí me ha pasado y puedo que te pueda pasar también. Es un libro para leerlo de un tirón. Son apenas trescientas páginas: no tengas piedad con ellas. Digo esto porque el más mínimo parón puede generar en el lector una extraño caso de pereza. Digo extraño, porque a pesar de que la saga es interesante y atrapa, el estilo de Richards se hace un poco difícil en ocasiones. El mejor ejemplo que se me ocurre para ilustras este extraño suceso es muy gráfico: querido lector, te encuentras subiendo en bicicleta una empinada cuesta. Pedalear ha perdido sentido como verbo activo y se ha convertido en un esfuerzo que apenas se ve recompensado con el trecho avanzado a cada golpe de pedal. Te pones de pie sobre los pedales y la bici sigue avanzando con exasperante lentitud. Empiezas a hacer “eses” y te planteas bajarte de la bici. Este es el momento crucial: si te bajas de la bici, terminarás llevándola del manillar hasta el final del destino, pero sigues encima de ella, con esfuerzo, llegará a lo alto de la cuesta. No voy a valorar si el esfuerzo te habrá valido la pena o si te sentirás mejor persona y realizado como deportista y artista del pedal. Pero te diré que si en algún momento dejas el libro, ya existen un par de momentos en los que el ritmo baja terriblemente, no quieras luego recuperar tu punto de lectura. Estos bajones de ritmo están justificados, y tienen su importancia para el desarrollo de los personajes. Pero tal vez son demasiado bruscos, y tras algunos pasajes muy intensos, el lector quiere más y el cambio de tercio puede pillarle a contrapié. Tal vez ese exceso priva al libro de cinco estrellitas, pero las estrellitas vienen otorgadas por una valoración personal, y mi valoración personal es que en dos ocasiones me costó retomar la lectura tras esos bruscos cambios de ritmo.
A pesar de eso, como he dicho al principio, no quiero que el único detalle negativo que puedo achacarle al libro y que he destacado para explicar su puntuación (ala baja, aunque no sea baja, ni mucho menos). Es un libro estupendo y recomendable, así que, querido lector, te lo recomiendo.

2 comentarios:

Vaucourt dijo...

Fabulosa reseña, como de costumbre, cada vez que te leo me pica la curiosidad. Y si te has enganchado con este, insisto: busca 'Pavana', que lo deben tener en alguna librería de viejo, y prepárate a flipar con la Armada Invencible. Un abrazo.

Chemari-Wan dijo...

Gracias por tu visita Vaucourt.

Me alegra que te guste la reseña, y me apunto tu recomendación. Ya he dado con él gracias a Internete y dejaré reseña cuando termine con él.

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