viernes, 13 de mayo de 2011

Antártida: Estación Polar, de Matthew Reilly ***


En una remota estación polar estadounidense en la Antártida, un grupo de científicos ha descubierto un objeto atrapado en el interior de una capa de hielo de cuatrocientos años de antigüedad. Parece ser un artefacto de metal… que no debería estar allí... y por el que mucha gente estaría dispuesta a matar.

Un equipo de marines estadounidenses, con el enigmático teniente Shane Schofield a la cabeza, se dirige a la estación polar para proteger tan extraño hallazgo. Sin embargo, otros países quieren apropiarse de él y harán todo lo necesario para conseguirlo. Por fortuna, los hombres de Schofield son soldados experimentados, dispuestos a seguirle hasta el mismísimo infierno... y pronto descubrirán que es allí adonde se dirigen.


¿Te gusta jugar a Call Of duty?, ¿te moló la peli de “La Cosa” de John Carpenter? ¿Odias a todo aquel que no sea norte americano? Éste es tu libro.

“Estación Polar” comienza como un libro de ciencia-ficción. O al menos, presenta una trama fantástica con toques de ciencia ficción, pero pronto se convierte en la novelización de una peli de Michael Bay. ¿es entonces un mal libro? Pues no forzosamente: yo lo he llevado durante una semana en el metro y lo he disfrutado como un enano. Pero ojo, tampoco es un libro que pueda cambiarle la vida a nadie. A menos que se tenga en mente alistarse en el ejército y todavía se alberguen ciertas dudas.

La trama nos presenta a un grupo de aguerridos marines del los Estados Unidos pasándolas canutas en el paraje más desolado del planeta mientras tratan de proteger a un guro de científicos y de evitar que una misteriosa nave atrapada en el hielo caiga en manos de fuerzas hostiles. Y con hostiles, queremos dejar claro que es todo aquella persona que no sea norte americana. En un principio la cosa no pinta mal.

Según avance uno en la lectura, y si no se le da importancia a ese “tufillo Join The Army” disfrutaremos con una lectura que no deja un renglón para la tranquilidad. Cada situación desesperada evoluciona en otra más desesperada. Y esa en otra desesperadísima. Y así, hasta que se acaban las páginas y ganas los buenos. No es un spoiler, es algo evidente ya a estas alturas. Lo bueno es saber cómo, cuándo y dónde.  Así que “Estación Polar” resulta una lectura trepidante y adrenalínica. No busquéis grandes metáforas ni pensamientos filosóficos de ningún tipo, aquí lo que prima es la sangre y la pólvora.

El desarrollo de los personajes es algo tosco. Con excepción de un contado grupo de protagonistas, los personajes son pobres y muy arquetípicos. Total, tampoco pasa nada porque para lo que duran. Aquí todo el que sea protagonista es carnaza. Así que… Tampoco pasa nada. Simplemente, en algunos momentos, te parecerá estar leyendo el guión de un videojuego. Una pena que la mayoría de las muertes (y son unas cuantas) dejen al lector indiferente más allá de las espectacularidad del momento de la muerte en sí. 100% espectáculo “made in Hollywood”.

El protagonista, Shane Scholfield, que es un militar veterano más duro que el clavo de un ataúd, es una especie de “boyscout” definitivo, una imparable máquina de matar (aunque con nobles sentimientos) que lo mismo pilotada todo tipo de vehículos que es capaz de nadar bajo la aguas heladas de la Antártida como un campeón olímpico. Cosas del entrenamiento, imagino.

Tampoco vamos a darle mayor importancia. Eso sí, en algunos momentos la trama parece estar terriblemente encajonada. Es decir, que sólo puede avanzar en una dirección. Si aparece un clip, es porque en un momento dado alguien necesitará un clip. Si parece un mechero, alguien necesitará desesperadamente un mechero. Y su l aniña protagonista lleva un lazo de color rojo (y no de otro color) es porque tenía que ser rojo (y no de otro color) para que la trama avance en algún punto. Bueno, un escenario de carón piedra para personajes del mismo material. Insisto, creo que este libro no pretendía otra cosa.

Destaco, como un punto sorprendentemente agradable, el conocimiento enciclopédico que Matthew Reilly parece tener SOBRE TODO. Especialmente, sobre armamento y demás terminología bélica. Es muy ilustrativo y si tienes cierta curiosidad sobre cómo funciona tal o cual Gadget de esos que puede ver, por ejemplo, en una película de Jason Bourne, pues aquí estará sencillamente descrito. Muy divertido.

En resumen, una novela entretenida y divertida para mayor gloria del ejército de los estados unidos y los jugadores de Call of Duty del mundo entero.

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